Bowie, el hombre de las mil caras


310 - 17 de enero de 2016

La Brecha
El artista británico se marchó por sorpresa tras el estreno de su última obra maestra: Blackstar.

Si por algo será recordado David Bowie será por su constante capacidad de reinvención. Por su ‘camaleonismo’ dentro y fuera de los escenarios. Por su experimentación y capacidad de innovación a lo largo de cinco décadas.


La estrella de Bowie se apagaba el pasado 10 de enero. Un par de días después de cumplir 69 años y de estrenar el último disco de su carrera: ‘Blackstar’. Una suerte de estrella negra que por poco no se ha convertido en la obra póstuma del cantante. Un elepé en el que se encuentran referencias a ese adiós que para el mítico Ziggy Stardust no es una despedida, sino un vuelo hacia la eternidad.



Bowie dictó el final de su vida, como antes había hecho con su carrera. Todo comenzó en Londres, el 8 de enero de 1947, día en que vio la luz David Robert Jones. Empezó a ser conocido en la década de los sesenta. Pero es en los setenta, como abanderado del glam rock, y en constante experimentación, cuando el artista se convierte en mito de culto. En esa época creó su alter ego, el inolvidable Ziggy Stardust. Después de ello le siguieron la llegada del plastic soul, el minimalismo, el soul o el pop comercial. En cada década un nuevo Bowie sorprendía con nuevos sonidos, acompañados de nuevas facetas visuales y nuevos looks. El verbo ‘sorprender’ hacía tiempo que se había convertido en símbolo de David Bowie.


Un poeta y un visionario; un cantante y un actor; un mago y provocador…muchos son los adjetivos y oficios que Bowie tuvo a lo largo de cincuenta años de carrera. Que se saldaron con veintiocho discos y numerosos premios. El reconocimiento fue llegando progresivamente, a medida que la industria y el público se acostumbraban a que el británico iba un paso por delante. A medida que descubrían que para Bowie la experimentación era su modo de vida.


Una vida que siempre sonará a canciones rompedoras y a una puesta en escena digna del mejor cabaret jamás contado. Bowie nos deja un legado intelectual y musical que perdurará en la historia. Hasta siempre, maestro.