Jill Abramson y la vuelta de las grandes historias


288 - 15 de febrero de 2015

María L. NÚÑEZ
La periodista estadounidense dio una conferencia magistral en la Fundación Rafael del Pino de Madrid donde hizo un repaso de las mejores historias de las últimas décadas y donde dejó claro que el buen periodismo es posible.

Pasaban las doce del mediodía y el auditorio de la Fundación Rafael del Pino estaba lleno hasta la bandera. La audiencia estaba compuesta, en su mayoría, por periodistas, estudiantes y profesores. Se hizo un silencio reverencial cuando Jill Abramson, ex Directora de The New York Times, de negro impoluto (salvo por un pañuelo al cuello que le daba una nota de color) entró en la sala dirigiéndose al escenario franqueada por dos miembros de la organización. La periodista estadounidense miraba, curiosa, al público asistente mientras la presentaban.



Sus primeras palabras sirvieron para introducir el tema dominante de toda la velada: la importancia de la narrativa, el papel de las grandes historias que se cuentan desde tiempos de Dickens y, que, como contó la propia Abramson, no han pasado de moda. Buena prueba de ello fue el podcast más exitoso en Estados Unidos las pasadas navidades, ‘Serial’, descargado por más de un millón de personas y del que ya se prepara una segunda parte.


Abramson volvió a reclamar el papel de contadores de historias de los periodistas. “Matthew Arnold definía el periodismo como: ‘la narración de historias con un propósito”, indicaba la periodista estadounidense. Historias como la de ‘Snowfall’, el exitoso proyecto de innovación multimedia que puso en marcha la redacción del diario neoyorquino cuando estaba bajo la batuta de Abramason. Un proyecto encumbrado por la crítica y avalado por más de 3 millones de visitas.


La periodista, que está trabajando en un proyecto online que estrenará en los próximos meses, cree que el periodismo digital permitirá contar “grandes historias de investigación”. Precisamente, uno de sus objetivos es que la narrativa perdure con las nuevas generaciones, para ello, está “intentando enseñar a los futuros periodistas cómo escribir grandes historias”, dando clases de historia del periodismo en la prestigiosa Universidad de Harvard.


A propósito de la universidad, Abramson también señaló la caída de los estudios de humanidades “debido a la presión económica”, lo que repercute en que haya menos buenos libros para estudiar. “Una licenciatura en Inglés no es tan buena garantía para obtener un trabajo como lo son Economía o Informática, pero es importante”, señaló.



Periodismo de calidad
La segunda parte de la charla se centró en un repaso al mejor periodismo de las últimas décadas. Desde los papeles del pentágono, que, según Abramson “sirvieron para abrir los ojos de la audiencia americana”, y, gracias a los cuales se sentó un precedente, ya que la Corte Suprema del país dictaminó que no se puede procesar ni perseguir antes de la publicación sino después de la misma, según explicaba la estadounidense. Hasta los casos Wikileaks y Snowden, este último, para resaltar el papel del diario británico The Guardian y de su director, Alan Rusbridger, al ser los primeros en publicar la historia.


En relación con estos últimos casos publicados en la prensa, la periodista subrayó que “los gobiernos de Bush y Obama han sido muy agresivos con la publicación de estas historias, persiguiendo a Chelsea Manning o a Edward Snowden”. Abramson recordó que la libertad de expresión es uno de los pilares de la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y, para ello, rememoró la famosa frase de Thomas Jefferson: “si tuviera que elegir entre el gobierno sin periódicos y periódicos sin gobierno, no dudaría en elegir este último”.


Por último, Jill Abramson hizo un repaso de los artículos que ha escrito a lo largo de su carrera y contestó a algunas preguntas del público, para acabar destacando que las grandes historias y el periodismo de calidad tienen mucho futuro en la era digital con una audiencia global.