El grafeno cambiará el mundo


236 - 5 de mayo de 2013

Joaquín DÍAZ
El grafeno es muy resistente, calculan que entre 100 y 300 veces más fuerte que el acero, y a su vez es extremadamente fino y flexible. Es una sustancia formada por carbono puro que tiene unas propiedades únicas que prometen revolucionar el mundo.

El pasado mes de enero la Comisión Europea anunció que iba a destinar mil millones de euros para investigar el grafeno, al que se considera el material del futuro. Las expectativas que está generando el grafeno no tienen parangón con ningún otro material descubierto, algunos lo comparan con lo que supuso el plástico en el siglo XX.



Entre sus extraordinarias características encontramos que es cien veces más eficaz como conductor eléctrico que el silicio y el cobre, además de ser más fuerte que el diamante. Sus aplicaciones tienen un gran recorrido en los campos de la electrónica, la telefonía móvil, la aeronáutica o los procesadores de hidrocarburos.



“El grafeno ya se utiliza para fabricar electrodos de baterías, pantallas táctiles, células fotovoltaicas, dispositivos de electrónica digital y analógica de alta frecuencia y compuestos avanzados para la industria aeronáutica o la alta competición de vela” señala Jesús de la Fuente, director ejecutivo de Graphenea, una de las principales productoras mundiales de grafeno laminado.



En un futuro no muy lejano la revolución tecnológica llegará a nuestra vida cotidiana de mano del grafeno. Parece ciencia ficción y puede que no sea tan inmediato como anuncian los investigadores y científicos de la materia, ya que se calcula que la industria tarda entre 15 y 20 años en incorporar un nuevo material. Pese a todo, las grandes compañías electrónicas ya trabajan con prototipos que sirven para seguir investigando y tratando el grafeno y las posibilidades que éste ofrece.



Imagínense un ordenador portátil con un grosor inferior a un folio que se puede recargar con energía solar y que se puede enrollar en la muñeca a modo de reloj. Imagínense que en las ventanas de su casa puedan ver reflejada la temperatura que hace o las últimas noticias de la actualidad. Si creen que hablamos de la típica película del futuro con robots, no lo duden, sigan leyendo.






Las pantallas de grafeno totalmente flexibles y transparentes podrán integrarse en cualquier objeto, en un vaso en el que aparezca un anuncio o en el que se pueda ver la televisión, en una nevera que muestre las calorías que se consumen, en las puertas de un armario sugiriendo la ropa que se puede usar según el tiempo que haga fuera o en los retrovisores de un coche indicando la distancia que hay con el coche de detrás. Como vemos, las aplicaciones son prácticamente infinitas.



El grafeno o, como muchos lo denominan, el ‘material de Dios’, se descubrió en la década de los años 30, pero al ser un material inestable termodinámicamente quedó en el olvido. Nadie se acordó de él hasta que en 2010 los científicos Konstantin Novoselov y Andre Geim lo rescataron del olvido cuando consiguieron aislarlo a temperatura ambiente. A partir de ahora no se pierdan detalle, el grafeno ha entrado en nuestras vidas para cambiar nuestro futuro.