Los papeles de Panamá


321 - 10 de abril de 2016

Guillermo GALLARDO
La reciente filtración de una serie de cuentas bancarias en Panamá ha revolucionado esta semana la palestra informativa nacional e internacional. Numerosas personalidades del mundo político, financiero, artístico y deportivo se han visto involucradas en un escándalo que parece no haya hecho más que empezar.

Esta semana saltaba un nuevo escándalo mundial. Y es que para bien o para mal, parece que el mundo se va haciendo cada vez más global. Una serie de filtraciones dadas a la prensa sacaban luz a una dolorosa verdad ya sabida a medias por medio mundo, pero no iluminadas a la luz de máquina, taquígrafos y espectadores, y una nueva polémica a costa de las desigualdades de la sociedad moderna. Los conodicos como "Papeles de Panamá" mostraban claramente lo que muchos sabían, mientras la crisis ha afectado a muchos, a otros muchos no sólo no les pasaba factura, más bien evadían y escamoteaban supuestamente sus deberes contributivos legalmente establecidos.



Aún no está muy claro todo el periplo que los cientos de miles de papeles han seguido hasta llegar a la opinión pública, cómo todavía es pronto para ver todos los que son, si son todos los que están (quizá algunos lo tenían declarado o amnistiado) y si están todos los que son (esto último improbable). Mucho hay de novedoso en todo el asunto y mucho de titular en todo lo que está saliendo en la prensa y los medios, no obstante, no es menos cierto que desde ya, y con razón, están provocando una cascada de reacciones e indignación en la población. Así y todo, los cientos de implicados (muchos nacionales) habrían supuestamente (siempre supuestamente) aprovechado la creación de empresas 'offshore' (muchas veces creadas ex profeso) en paraísos fiscales para presuntamente (siempre presuntamente) evadir impuestos en sus respectivos países Mientras, Mossack Fonseca, la principal agencia implicada, niega cualquier vinculación con los posibles delitos fuera de Panamá de sus clientes.



El primer político en dimitir, el presidente de Islandia, ya puso su cargo a disposición tras saberse su conexión con el paraíso fiscal para mantener sonoros dividendos al menor coste y mayor plusvalía, pero no es el único que ha sonado: Marie y Marine Le Pen, David Cameron, Putin, Xi JinPing, Macri o los Castro. O más nacionales como los Puyol o Arias Cañete. Pero también hay en dichos legajos personalidades varias de la cultura como Vargas Llosa, o por citar el caso español, Pedro Almodóvar (quién, con cierta lógica, pedía recientemente la bajada del IVA cultural). Y claro, deportistas como Leo Messi o Álex Crivillé. Y seguro que nos dejamos a muchos... y seguro irán saliendo más a medida que se desenvuelva esta madeja. Y después de tiempo, habrá que ver si unos aceptan responsabilidades, y otros se aplican la consecuencia y reposición de sus fraudes. Cosas harto difíciles en esta era de la indignación y la falta de ética, si bien, quizá eso no sea tampoco lo más importante, teniendo en cuenta la de casos y casos y casos y más casos que no han salido ni nunca saldrán... cómo diría aquel, esto quizá no sea ni el "chocolate del loro".



Panamá, un país que siempre se ha sabido que es una agujero negro de divisas, pero que extrañamente últimamente se trataba de blanquear. Incluso aquí en España ya se lo sacó de la lista de los "paraísos fiscales" allá por 2011. ¡Quién sabe por qué! En España somos así, blanqueamos y damos amnistías. Empero, todo esto no parece que sea sólo una cosa circunscrita a la piel del toro, más bien rebasa todas las fronteras en su evasión de las haciendas. Algo que, para alivio patrio y decepción generalizada, era de sospechar. Todo el mundo está sufriendo una gran crisis, y todas estas cosas enfadan a tirios y troyanos. No sólo hay indignados en España (véase ahora Francia), también se dan muchos motivos de desconfianza y en todo el resto del globo. Encontramos a Bernie Madoff y Lehman Brothers en Estados Unidos, encontramos los escándalos de las emisiones Volkswagen en Alemania, encontramos a Lula y Petrobras en Brasil, encontramos con los tres últimos presidentes del FMI imputados, a los dos últimos presidentes de Francia investigados y condenados, encontramos los escándalos de la FIFA, etcétera etcétera etcétera. Y todo ello sin citar a Berlusconi. No España no es diferente, España ya no es ni el país de los pícaros, el mundo entero se ha vuelto de Rinconete y Cortadillo, de Arsenio Lupen, de Fantomas, del profesor Moriarty y de Alí Baba. Y mientras muchos, sin dinero en la cuenta de la esquina.