Fin de las mayorías, pactos y nuevos secundarios


297 - 31 de mayo de 2015

María L. NÚÑEZ
Las elecciones municipales y autonómicas celebradas en España la pasada semana han dibujado un nuevo escenario político con la entrada de nuevos actores, la irrupción de nuevos partidos o la desaparición de fuerzas minoritarias.

Las encuestas previas a las elecciones indicaban que el voto, en lugar de aglutinarse en torno al bipartidismo, viraría hacia partidos minoritarios, principalmente los que han irrumpido con fuerza en lso últimos meses. Podríamos resumir el resultado de las elecciones con el titular de este artículo: fin de las mayorías, pactos y nuevos secundarios.


Fin de las mayorías
Los analistas ya apuntaban a que las mayorías absolutas tocarían a su fin. Y los principales damnificados, los dos grandes partidos, PP y PSOE, que veían como sus otrora fortalezas regionales o locales, dependen de los acuerdos con otras fuerzas políticas. Aunque todavía queda un largo camino por recorrer, parece que el gran perjudicado ha sido el PP, que ha perdido gran parte de las grandes ciudades y comunidades donde ya gobernaban.


Pactos
Por lo tanto, queda claro que para gobernar será necesario contar con apoyos, o la situación será insostenible. Si no que se lo pregunten a Susana Díez, que lleva un par de meses sin poder formar gobierno por la falta de acuerdos. Una vez celebradas las municipales y autonómicas, y con el panorama político un poco más resuelto, antes de las generales de noviembre, es previsible que los grandes partidos comiencen a fijar alianzas con fuerzas minoritarias.


Aunque a priori pudiese parecer que, por razones ideológicas, Ciudadanos logre acuerdos con el PP, y Podemos con el PSOE, es posible que se alcancen acuerdos puntuales dependiendo del municipio o región donde se lleven a cabo los acuerdos. Parece claro que PP y PSOE no pactarán entre ellos, pero en cuestiones políticas, nunca se sabe.


Nuevos secundarios
Ciudadanos y Podemos ocupan el papel que hasta hace unos meses era ‘propiedad’ de UPyD e IU, respectivamente. Con una diferencia, su irrupción les permitirá ser bisagra para gobernar en muchos gobiernos municipales y regionales. Con estas elecciones dan muestras de que la ciudadanía acusa el desgaste del bipartidismo y busca un cambio que acabe con la corrupción, el desempleo o las desigualdades.


Una vez celebrado el primer escenario electoral las decisiones de los próximos meses serán clave de cara a las elecciones generales. Los posibles pactos marcarán las alianzas que determinarán quién gobierna la nación. Antes, tendremos por delante los posibles comicios y referéndum en Cataluña. Entre medias, se volverá a debatir sobre mejora económica, corrupción o recién llegados. Un curso político apasionante.